Un nuevo domingo ha llegado, así que toca alistar tu indumentaria, agarrar tu bici y disfrutar de la ruta a… San Francisco!!!
Y no hablamos de miles de miles de kilómetros, cruzando parte de Latinoamérica, para pasar por Centroamérica y llegar a la tierra del tío Sam, admirar el Puente Golden Gate y quizás buscar la casa de los Tanner… No. Hablamos de la ruta a la Comunidad Nativa de San Francisco, ubicada aproximadamente a 13 kilómetros de la Plaza del distrito de Yarinacocha, a la que bien puedes ir en bote (Que es una muy bonita experiencia) o puedes tomar tu bici y seguirnos, como lo hicieron las personas que verás en las siguientes fotos.
Durante la semana los CSL han ido invitando a la gente a acompañarnos en esta nueva aventura, de hecho, tres integrantes del Club Bikes Enduro Pucallpa decidieron acompañarnos, como guías en esta nueva aventura, ya que la ruta es nueva para nosotros, y ellos ya tienen más experiencia y conocimiento del terreno que nos esperaba.

Así que la gente fue llegando a la plaza, como el grupo de chicas ciclistas «Las Divinas» grupo que me acogió cuando salía en soledad y al cual invité a participar en esta nueva ruta. Algunas de ellas no estaban muy seguras de llegar a la meta, pero como somos una mancha solidaria, les comenté que estaríamos pendientes de las personas que van más despacio, ya que no se trata de una competencia, sino de que cada uno vaya a su ritmo y de esa manera llegue a la meta propuesta.


Iniciamos la travesía por las ya conocidas pendientes que nos regala el camino hacia San José, uno de los primeros retos para los recién iniciados en el ciclismo. Mientras suben dichas pendientes se cuestionan el hecho de que rayos hacen aquí y no en sus respectivas camas, disfrutando de un sueño reparador digno de un domingo, luego de estar agobiados por el trabajo, las responsabilidades, etc. etc. etc., pero que creen… “El camino así es”.
Seguimos avanzando y podemos encontrar algunas otras pendientes, luego podemos observar un camino plano, para alivio de algunos, aunque lo preocupante viene asomándose de a poquitos, tímidamente mostrando su inconmensurable poder para hacernos sudar a chorros, sofocarnos y cambiar el tono de nuestra piel en pocos minutos… si, me refiero al SOL!!! se que el sol es el mismo en todas partes del mundo, pero aquí en la selva peruana nos tiene un particular afecto.

Mientras vamos avanzando se nos presentó la primera ocasión para estrenar nuestro flamante botiquín de primeros auxilios sugerido, comprado y puesto en uso por nuestro amigo Nestor, el cual fue muy útil, en conjunto con el chocolate y el café de nuestra Divina Karin, que hizo reanimar a nuestra paciente ciclista. Superada la incidencia, proseguimos con el trayecto, que a medida que avanzábamos. nos regalaba ciertas sombras, nuevas pendientes y un bonito puente donde las chicas no pudieron dejar pasar la oportunidad de sacarse fotos para el deleite de sus innumerables fans, no se si todas o todos hicieron lo mismo, pero a las que tocó acompañar si lo hicieron.

Como decía Ray, a medida que vas avanzando te vas a dar cuenta que ya llegaste a la meta, y si, por fin pudimos divisar el embarcadero de la Comunidad Nativa de San Francisco, de hecho es muy bonita la entrada, ojo que no se permite el ingreso de vehículos motorizados, solo vehículos de dos ruedas impulsadas, en algunos casos, por poderosas y firmes piernas.

Llegando la algarabía y la recuperación del aliento no se hicieron esperar, cada uno celebraba el hecho de haber completado con éxito dicha ruta. Unos 13 kilómetros de mediana exigencia para algunos, extremadamente exigente para otros, aunque de hecho tiene menos pendientes que el camino a la laguna Cashibococha, otro atractivo turístico que tiene el distrito de Yarinacocha y el que pudimos visitar en Viernes santo.






Entre risas, rehidratación y fotos, nos fuimos alistando para el retorno, bueno, algunos regresamos como llegamos, pedaleando, otros por motivo de tiempo prefirieron regresar más rápido en otros vehículos, pero con la promesa de juntarnos nuevamente para compartir una nueva y desafiante ruta. Si quieres participar, solo tienes que estar atento o atenta a nuestra página web, o a nuestra redes sociales y no te olvides… #salapedalear
La proxima me apunto chicos.
Cada experiencia es innovadora y prometedora, sin duda formar y ser parte de la Familia CSL, se ha convertido personalmente en una de mis actividades de deporte que más disfruto y quiero. Agradecer a todos nuestros invitados y nuevos amigos que se sumaron. Cómo siempre digo Dios primero y por encima de todo llegamos sanos y salvos. 🚲
Quedamos más que satisfechas con la ruta, y muy agradecidas por su hospitalidad y solidaridad. #divinas